Incendio en "La Forestal Huinca Loo"


El siniestro duró nueve días y las llamas alcanzaron más de metros de altura
El fuego no dejó nada en Huinca Lo

Cenizas, tristeza y desolación transmiten las imágenes de las trescientas hectáreas de bosque de pinos arrasada por las llamas. El esfuerzo de los bomberos se vio superado por las fuertes ráfagas del viento del martes por la noche y las llamas lo consumieron todo. El fuego sólo paró cuando no tuvo más para devorar a su paso





Una imagen que parecía lejana, ayer se proyectaba paralizante con los esqueletos de los arboles teñidos de negro y entre el humo que yacía en la base del monte. Cuando el día anterior se conversaba sobre la posibilidad de conseguir un avión o helicóptero hidrante, como así también la posibilidad de que llegara el Grupo Pumas de capital federal, era porque se pensaba en combatir el incendio. Hoy todas estas cuestiones pasaron al olvido ya que por ahora no hay fuego para combatir, por una sencilla razón: las llamas ganaron la partida y se lo llevaron todo. Desde el pasado 1º de enero los bomberos trabajaban en el establecimiento La Forestal Huinca Lo, en el bosque de setecientas hectáreas de pinos. La tarea: tratar de combatir cuatro focos distintos de incendio que se desarrollaban en una fracción de aproximadamente 320 hectáreas, poblado casi en su totalidad por una intensa forestación de pinos. Tras las intensas tareas realizadas desde este último lunes en nuevos focos que se habían declarado, al caer la tarde del martes la situación parecía contenida en tres de los sectores afectados, mientras que un cuarto aparecía a unos mil metros del arroyo Cristiano Muerto y al que los bomberos no podían acceder por la espesura del bosque. Al entrar la noche la situación sufrió un cambio drástico ya que se precipitó una fuerte tormenta de viento y agua, que transformó todo en un verdadero infierno con llamas de más de cuarenta metros de alto, que se visualizaban como un espectáculo de terror desde Balneario Orense. En pocas horas el fuego avanzó en diferentes direcciones y se llevó absolutamente todo lo que encontró a su paso, y consumiendo unas trescientas hectáreas de pinos.

Los daños

Para graficar la situación actual, se puede inferir que las setecientas hectáreas de La Forestal se dividen en dos grandes parcelas, la primera afectada por el incendio y que se sitúa hacia el arroyo Cristiano Muerto por trescientas hectáreas, y una segunda lindera a Balneario Orense de otras 400 hectáreas. Estas se encuentran divididas por un abra en el que los bomberos y el municipio realizaron un gran contrafuego que por ahora la pondría a salvo. En el día de ayer LA VOZ DEL PUEBLO recorrió la extensión del sector afectado por el incendio y pudo percibir una imagen que solo transmitía desolación. El fuego una vez más ganó la partida y lo que hasta la tarde anterior era verde intenso y poblado por el canto de los pájaros, quedó reducido a cenizas y el esqueleto de los árboles que daban testimonio de la furia implacable del fuego. Sólo se detuvo cuando no tuvo más nada para arrasar y por eso el lugar quedó en calma y con una intensa nube de humo que coronaba lo que fuera el bosque. Los bomberos sólo se limitaban a montar guardia, ya no quedaba más nada para hacer en ese sector y ahora habrá que cuidar el abra que divide el incendio del otro monte que por cinco kilómetros llega hasta inmediaciones de Balneario Orense.

En la madrugada de ayer, el fuego había logrado pasar el arroyo Cristiano Muerto hacia San Cayetano y se extendía a la estancia Santa Catalina, pero el trabajo de los bomberos pudo controlar el avance y circunscribirlo en las cercanías del arroyo. De esta manera se contuvo la llegada a unas 37 hectáreas de pinos que existen contiguas al arroyo y en zona de riesgo. Al caer la tarde de ayer quedaban trabajando en el lugar bomberos de San Cayetano, Claromecó y Orense, habiéndose retirado el resto de las dotaciones a sus lugares de origen. El trabajo se limitaba por entonces a realizar tareas de contrafuego en la estancia Santa Catalina y en el abra del otro extremo y que divide el incendio de un nuevo bosque de pinos aún mayor al siniestrado y lindero a la villa balnearia.

"Parece una bomba atómica"

 

En conversación con LA VOZ DEL PUEBLO, el administrador del establecimiento agropecuario La Forestal Huinca Lo, Ramón Pis, la empresa propietaria estaría dispuesta a promover medidas efectivas para prevenir futuros incendios, por lo que se habría puesto a disposición de los bomberos para afectar la ayuda necesaria. Ramón Pis se refirió al siniestro indicando que "parece mentira, no pensaba de ninguna forma que esto podía llegar a quedar así. Pareciera que se ha tirado una bomba atómica y ha quedado solamente el esqueleto del palo en una extensión de 250 hectáreas de pinos, más la zona de fachinales".

Agregó que "es penoso ver lo que ha quedado de La Forestal". Pis destacó el trabajo de los bomberos y la colaboración del municipio, al tiempo que expresó haber mantenido contacto con la firma propietaria en relación a las medidas futuras, afirmando que "yo les he manifestado que necesitamos en forma permanente un guardabosques, un tractor y una pala cargadora con un acoplado para moverse en el bosque y abrir nuevos caminos en los que se pueda trabajar en casos de que se desate una desgracia como la que ha ocurrido. Creo que vamos a tener el apoyo necesario ya que he conversado con los propietarios y se comprometieron a colaborar con lo que fuera necesario".

El segundo jefe del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Orense, Carlos Caraduje, expresó a este diario su sentir respecto de la situación en que quedó este sector del bosque, luego del impresionante avance de las llamas del día de ayer.

"Es angustiante ver este panorama, luego de haber hecho denodados esfuerzos con toda la ayuda, trabajando los cuerpos coordinadamente como mejor se puede uno imaginar. Con la mayor inteligencia, con el mejor raciocinio, se ha puesto todo. El viento y los mayores poderes que exceden a uno dan la última palabra".

En cuanto a cómo siguen los trabajos de los bomberos en las próximas horas, Caraduje indicó que "estamos trabajando para que el incendio no tome las otras 400 hectáreas (en referencia a las que están separadas por el abra en el que se hizo contrafuego con la topadora)". Se operó con cautela, sin pánico, con dureza y regulando las vías de escape, pero la última palabra la da el viento, ya que provee oxígeno a todo el material combustible y caliente que tiene. Nos está haciendo jugar para un lado y para el otro, como si fuera arriando ganado en un potrero, y nosotros nos sentimos así. Nos manejamos con estrategias que tenemos que regular en el momento de acuerdo al viento que sople".



Fuego disperso

Caraduje indicó que ahora no se están realizando trabajos en el interior del bosque ya que el fuego está disperso, con poca intensidad y no queda mucho para quemar. En tal sentido, agregó que, "este juego loco que hace como un laberinto dentro del monte es inoperable, ya que sería encerrarnos adentro, no es por temor, sino que no vale la pena el riesgo de material y gente adentro, por lo que queda del bosque. La parte afectada del establecimiento es de casi un 50%, entonces por ese resto que queda que está dibujado como un laberinto, conviene esperarlo de afuera. Esto no es poca cosa, con la dimensión que ha tomado y lo extendido, tenemos mucha zona para controlar". En cuanto a la necesidad de contar con mayor apoyo de logística y personal como la asistencia del Grupo Pumas o un avión hidrante, como se hablaba en días anteriores, el segundo jefe indicó que "ahora no hace falta ninguna convergencia, ni del equipo especializado ni de más recursos humanos. La situación no da respiro por lo que seguiremos haciendo guardia nocturna".

Desastre ecológico

Ahora reina la calma y da la sensación de que se ha cerrado un capítulo signado por la tragedia forestal más importante que ha sufrido esta zona, luego del incendio del Vivero de Claromecó. Ahora vendrán los análisis y la búsqueda de los motivos del desastre, pero por sobre todas las cosas habrá que tomar conciencia que el asunto no es llorar sobre la leche derramada, sino tratar de que la leche no se derrame. Pero el incendio aún más allá del desastre que dejó a su paso, aún no está extinguido y puede en cualquier momento volver sobre las 400 hectáreas que quedan de La Forestal Huinca Lo. Esto lo saben los servidores públicos y los demás lo hemos aprendido aquí.



Esfuerzo, profesionalismo y solidaridad

En un panorama signado por la tristeza y la desolación ante la contundencia de la realidad, un capítulo aparte es el que escribieron los bomberos de las distintas dotaciones que se desempeñaron en el lugar. En algún momento las vidas estuvieron en riesgo por la sola naturaleza del siniestro, y aunque obviamente esto está incorporado en la función de un bombero, no debemos olvidarnos que su trabajo es voluntario. Se enfrentaron con un monstruo con ansias de destrucción, que no entiende razones. Una vez más la furia de la naturaleza dio por tierra con diez días de trabajo a pala, rastrillo, motosierra y muchos kilómetros caminados en el interior del bosque con temperaturas infernales. Allí se juntaron el albañil, el mecánico, el comerciante, el pescador, el empleado municipal, el comerciante... simplemente bomberos voluntarios. Un ejemplo de profesionalidad trabajando de sol a sol, algunos pasando el sueño de largo. Digno de destacar el trabajo coordinado y sin pausa, pero también poniendo de manifiesto la vocación de servicio y la solidaridad para con el compañero cansado, desalentado... dando un ejemplo realmente digno de destacar.



CON EL AVIÓN HIDRANTE NO ALCANZA

El empresario agro aéreo, Hugo Pérez, procedente de Cabildo, dijo por LU24 que Defensa Civil no le notificó sobre una eventual intervención en Forestal Huinca Loo S.A. Además aseguró que una vez afectada semejante porción de forestación (300 hectáreas según bomberos), no alcanza con la tarea que pueda desplegar el avión monoturbo motor que habitualmente utiliza para tareas preventivas y en zonas serranas. Dio como ejemplo unos cinco años intensos de trabajo sobre Sierra de la Ventana, en los que debió actuar sobre los primeros efectos del fuego; “después es demasiado tarde”, aseguró el experimentado piloto.

Sobre la noche de la décima jornada de lucha contra el fuego en Forestal Huinca Loo “el fuego está controlado”, en el predio. Así lo dio a conocer el Sub Comandante Oscar Zubirí por LU24, después de haber mantenido contactos con sus pares en el frente de ataque al siniestro.
No obstante reparó nuevamente en el factor climático como condicionante. Contó que después de un arduo trabajo se logró cortar las puntas por las cuales se extendían las llamas, aunque admitió que permanecerán activos varios focos internos, pero circunscriptos. Por estas horas ya se retiraron del frente los bomberos de San Cayetano y Claromecó, agregó.

EL FUEGO EN SAN CAYETANO

Del lado de San Cayetano el fuego ha llegado al establecimiento "Santa Catalina" cuya propiedad pertenece a Jorge Sáenz Rozas, quien en diálogo con nuestra emisora indicó que los focos ígneos se iniciaron en varios sectores de un pinar que intentó ser combatido por el trabajo de los bomberos pero las cortaderas dificultan la circulación de los servidores públicos por el lugar.
El entrevistado indicó que por el momento la situación está controlada por los equipos hidrantes de los bomberos locales quienes actuaron por pedido del propietario hacia el intendente Miguel Ángel Stornini.
"Vivimos pendientes del viento que puede traer hacia nosotros el fuego" declaró, Sáenz Rozas.

 

LA ACTIVIDAD POR LA MAÑANA

Mario Shaefer, Jefe del cuerpo de bomberos de Orense, brindó un nuevo informe sobre el estado de situación en las primeras horas de esta mañana, y observó que el ímpetu del fuego se ve actualmente apaciguado con la disminución del viento y la caída de algunas precipitaciones.
También indicó que se evalúa solicitar ayuda a dotaciones del Gran Buenos Aires que se encuentran dotados de los recursos necesarios para hacer frente a este tipo de siniestros y en este sentido agregó que hasta se pensó en la posibilidad de solicitar un avión hidrante a la provincia.
Lo cierto es que hoy el balneario Orense amaneció frente a un panorama climático – en principio – favorable. De todas maneras sugirió que existen dos o tres frentes que aún podrían desatar las llamas y habrá que hacer otro repaso con el topador".

DESGASTE PSICOLÓGICO Y ANÍMICO

El Jefe del cuerpo de bomberos de Orense no escondió el sentimiento que ya comienza a afectarlos- de desgaste psicológico y anímico - que esta situación está produciendo en todos los bomberos.
Shaefer indicó que aún así "le siguen poniendo el pecho a las balas". En este sentido indicó que anoche le solicitó al director Vial Rural Municipal, Héctor Poggi, que junto a otros operarios del Ente, y a efectivos de Claromecó, que volvieran a descansar a sus hogares, mientras que actualmente se encontraban observando el terreno efectivos de Juárez y Orense.

IMÁGENES DE PREOCUPACIÓN

Horas de preocupación se vivieron en el atardecer de ayer en el balneario Orense cuando se pudieron divisar las llamas del incendio en Huinca Loo.
El temor se apoderó de los vecinos y turistas de la localidad ya que la tranquilidad del lugar se vio alterada con la aparición de las enormes llamas del siniestro que afecta a la forestal.
La lluvia se hacía esperar en una tarde con un denso calor y todos quedaron perplejos ante la magnitud del fuego que se puede apreciar en las imágenes gentileza Pablo Andreasen.

DEFENSA CIVIL NO INTERVIENE

Las autoridades locales aún no han decidido darle intervención a Defensa Civil de la provincia de Buenos Aires. La regional bahiense y la sede central en La Plata, no fueron solicitadas para sumarse al trabajo de emergencia que encaran desde el 2 de enero, bomberos locales y zonales.

El Jefe Zonal de Defensa Civil de Provincia, Rodrigo Vivallo, comentó que solamente intervienen cuando los Municipios envían un requerimiento oficial de emergencia, aunque si tomó conocimiento de la situación para acudir en cualquier instante en que se los solicite.
“Con las lluvia de ayer se logró controlar parte del incendio y sólo queda circunscripta a un lugar para que quede extinguido”, comentó.
Por último dijo que si no aumenta el viento, el fuego se apagaría en las próximas horas. “Lo que hay que hacer es planificar los contrafuegos para evitar la propagación de este tipo de siniestros”, concluyó.

Entrado el día once del combate contra el incendio en la Forestal Huinca Loo en el balneario Orense “el fuego está circunscrito”, confirmó Roberto Héctor, del cuerpo de bomberos orensano, quien agregó que gracias a los cortafuegos realizados se ha logrado detener el avance de las llamas.
Por otra parte indicó que desde las 08:30 volvían a recibir apoyo de dotaciones de Claromecó y San Cayetano.

PINAMAR S.A. PUSO A DISPOSICIÓN DE BOMBEROS LO QUE NECESITARON

Ramón Pis, administrador de la empresa Huinca Loo dijo – por LU24 - que el fuego se encuentra en ramas bajas mientras que los bomberos continúan trabajando incesantemente.
Destacó, indignado, la mala voluntad de personas que comentaban que los patrulleros policiales se estaban destruyendo al utilizarlos para realizar tareas en este importante incendio.
Además aclaró que Pinamar S.A estuvo con su colaboración brindando lo que fuera necesario para colaborar con los servidores públicos, aunque sin hacerse quizás presente la empresa a través de sus representantes.

PREDIO EN VENTA

El entrevistado reveló que antes del siniestro el predio de 2258 hectáreas estaba valuado en Us$ 170.060, y el efecto destructivo del fuego ha acabado con gran parte de su plantación arbórea, circunstancia que incidirá en la transacción. Reveló que entre los primeros interesados que tuvo, uno de ellos fue Emanuel Ginóbili.

 

Agradecemos a las Fuentes de estos datos e imágenes:

La Voz del Pueblo

LU24